La alerta sísmica volverá a escucharse en la Ciudad de México y no será por un temblor real, sino como parte de un ejercicio clave para la prevención. La jefa de Gobierno, Clara Brugada, confirmó que el próximo 18 de febrero, a las 11:00 horas, se realizará el primer Simulacro Sísmico de 2026, con un alcance exclusivo para la capital del país.
El anuncio se hizo desde Xochimilco, una de las zonas con alta actividad sísmica, y no fue casualidad. Ahí, Brugada explicó que el objetivo principal es poner a prueba los protocolos de protección civil, medir los tiempos de respuesta y revisar qué tan bien están coordinadas las autoridades con la ciudadanía. En pocas palabras, se trata de ensayar antes de que la realidad toque la puerta.
La mandataria fue clara al insistir en que la preparación no es opcional. “Tenemos que estar muy, muy preparados”, dijo, al subrayar que la participación de la población es tan importante como la de los cuerpos de emergencia. Un simulacro sin gente involucrada pierde sentido, y uno bien hecho puede marcar la diferencia cuando cada segundo cuenta.
Pero el ejercicio de febrero no será el único. Brugada adelantó que a lo largo de 2026 se realizarán al menos dos simulacros más, cuyas fechas se darán a conocer posteriormente. La idea es reforzar una cultura de prevención constante y no reactiva, donde la organización social sea parte de la estrategia y no solo una respuesta improvisada.
El llamado final fue directo: instituciones públicas, empresas privadas y ciudadanos están invitados a sumarse. Los simulacros no evitan los sismos, pero sí reducen riesgos y salvan vidas. En una ciudad acostumbrada a moverse bajo sus pies, practicar cómo reaccionar sigue siendo una de las mejores formas de estar un paso adelante.
