Un inusual despliegue de seguridad recorrió varias avenidas clave de la capital y no pasó desapercibido. Un convoy de la Guardia Nacional acompañó una ambulancia forense perteneciente a la Fiscalía General de la República desde el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México hasta las oficinas de la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada, en Paseo de la Reforma.
El movimiento, que incluyó unidades tácticas y personal armado, provocó asombro entre automovilistas y peatones. A su paso, se realizaron cierres momentáneos de carriles, lo que alimentó la curiosidad sobre la naturaleza del operativo. La escena, más cercana a una operación de alto riesgo que a un traslado común, elevó las especulaciones desde el primer momento.
Versiones no oficiales sugieren que la ambulancia habría transportado el cuerpo de Nemesio Oseguera Cervantes, figura clave del Cártel Jalisco Nueva Generación, para la realización de estudios periciales. Sin embargo, hasta ahora ninguna autoridad ha confirmado ni la identidad de los restos ni los detalles del procedimiento.
El silencio institucional ha dejado espacio para la incertidumbre. Mientras tanto, la magnitud del operativo refleja la relevancia del posible traslado y el impacto que podría tener en el escenario de seguridad nacional.
Más allá de lo que se confirme o no en las próximas horas, el episodio evidencia cómo incluso el movimiento de un cuerpo puede convertirse en un asunto de interés público cuando está ligado a una figura que marcó la agenda del crimen organizado en México.
