20 C
Mexico City

Sheinbaum revive viejas batallas políticas y acusa a expresidentes de abrir la puerta a la injerencia extranjera

Published:

El informe de gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum no solo sirvió para presentar resultados de su administración. También se convirtió en una tribuna desde la que lanzó duras críticas contra tres expresidentes de México: Ernesto Zedillo, Vicente Fox y Felipe Calderón, a quienes responsabilizó de haber permitido distintos niveles de intervención de Estados Unidos en asuntos internos del país.

Ante miles de simpatizantes reunidos en el Monumento a la Revolución, la mandataria retomó episodios clave de las últimas décadas para contrastar el proyecto de la Cuarta Transformación con los gobiernos que precedieron a Morena. En su mensaje, aseguró que durante 36 años México estuvo bajo administraciones neoliberales que, según su visión, favorecieron intereses ajenos a los del país y debilitaron la soberanía nacional.

Uno de los señalamientos más contundentes estuvo dirigido al expresidente Vicente Fox. Sheinbaum afirmó que el mayor legado de aquel sexenio no fue una obra de infraestructura o una reforma estructural, sino el controvertido proceso electoral de 2006 que llevó a Felipe Calderón a la Presidencia. Desde el escenario, también cuestionó la estrategia de seguridad implementada durante ese gobierno, a la que atribuyó un incremento de la violencia y una crisis que marcó al país durante años.

La presidenta fue más allá al referirse a Ernesto Zedillo. Según expuso, el entonces mandatario habría negociado con Estados Unidos condiciones políticas relacionadas con la transición presidencial del año 2000, en medio de la crisis económica que atravesaba México. Aunque se trata de una interpretación política debatida durante años, Sheinbaum la retomó como ejemplo de lo que considera una etapa de dependencia frente a decisiones externas.

Respecto a Calderón, recordó la llamada guerra contra el narcotráfico y aseguró que agencias estadounidenses tuvieron una participación significativa en diversas operaciones de seguridad desarrolladas durante ese sexenio. Como ejemplo, mencionó el operativo Rápido y Furioso, un programa que permitió el ingreso ilegal de armas a territorio mexicano bajo el argumento de rastrear organizaciones criminales.

Las declaraciones ocurren en un contexto especialmente sensible. En semanas recientes, diversas investigaciones y acusaciones impulsadas desde Estados Unidos contra actores políticos mexicanos han generado tensiones diplomáticas y un intenso debate público sobre los límites de la cooperación bilateral en materia de seguridad y justicia.

Sheinbaum también dirigió críticas a sectores de la oposición, a quienes acusó de respaldar narrativas extranjeras que, a su juicio, buscan influir en la política nacional. La mandataria sostuvo que existen grupos que recurren a actores internacionales para desacreditar al gobierno y recuperar espacios de poder perdidos en las urnas.

Más allá de la confrontación política, el mensaje dejó ver una línea discursiva que seguirá marcando el rumbo de la actual administración: la defensa de la soberanía como bandera central frente a cualquier señal de presión externa. En un escenario internacional cada vez más complejo, el debate sobre la relación entre México y Estados Unidos parece estar lejos de terminar y continuará ocupando un lugar destacado en la agenda pública.

Artículos relacionados

Artículos recientes