Con un mensaje centrado en legitimidad y cercanía con la ciudadanía, el Instituto Nacional Electoral renovó parte de su estructura interna. En una sesión extraordinaria, su consejera presidenta, Guadalupe Taddei, tomó protesta a Blanca Yasahara Cruz García, Frida Denisse Gómez Puga y Arturo Manuel Chávez López, quienes se integran al Consejo General con un periodo que se extenderá hasta abril de 2035.
Más allá del protocolo, la sesión funcionó como una carta de presentación pública. Cada uno de los nuevos integrantes delineó el enfoque con el que pretende participar en el órgano electoral, en un contexto donde la credibilidad institucional sigue siendo un tema clave en el debate político.
Frida Gómez Puga puso sobre la mesa un punto central: la legitimidad no se agota en cumplir la ley. Para ella, el reto diario será construir confianza desde las decisiones del Consejo, apostando por una institución íntegra que responda a las expectativas sociales.
En la misma línea, Blanca Cruz García reconoció la distancia que perciben algunos sectores de la población frente a sus instituciones. Su compromiso, dijo, será trabajar para cerrar esa brecha y reforzar la confianza en el árbitro electoral, fortaleciendo su legitimidad desde dentro.
Por su parte, Arturo Chávez López planteó un enfoque de adaptación: el INE, señaló, debe acompañar los cambios que vive el país sin perder su papel como organismo autónomo. También subrayó la necesidad de mantener una relación institucional con todos los actores políticos y económicos, sin confrontaciones innecesarias.
A pesar de sus matices, los tres coincidieron en un eje común: garantizar que la ciudadanía confíe en que su voto será respetado y correctamente contado. También reiteraron su compromiso con la autonomía del instituto, un principio que, aseguraron, seguirá siendo la base de su actuación dentro del órgano electoral.
