16.6 C
Mexico City

Fe intacta, logística en duda: Viacrucis de Iztapalapa entre devoción y desorden

Published:

La escena fue poderosa, pero no perfecta. La 183 Representación de la Pasión de Cristo en Iztapalapa, en su primer año como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, estuvo marcada por una mezcla de fervor colectivo y fallas organizativas que no pasaron desapercibidas.

El momento más esperado —la crucifixión en el Cerro de la Estrella— llegó con más de una hora de retraso. Miles de personas aguardaron bajo el sol, sosteniendo la expectativa de una tradición que, pese a los contratiempos, sigue convocando a multitudes.

En el recorrido, la fe se hizo visible en cada detalle. Niños, jóvenes y adultos caminaron descalzos, algunos cargando cruces pesadas como acto de penitencia. Entre ellos, historias personales que explican la profundidad de esta práctica: promesas cumplidas, procesos de cambio y agradecimientos silenciosos que se reflejan en cada paso.

Pero mientras la devoción avanzaba, la logística tropezaba. En puntos clave como la Macroplaza, la presencia de visitantes y figuras ajenas a la organización generó caos. Reporteros y asistentes denunciaron empujones, bloqueos y dificultades para seguir la representación. El desorden se intensificó cuando personas invadieron espacios destinados a la cobertura o buscaron protagonismo con transmisiones en vivo.

Incluso, en momentos críticos como la flagelación, hubo tensiones por el control del acceso, lo que evidenció fallas en la coordinación de un evento que combina lo religioso con lo masivo.

Aun así, la escena final logró imponer silencio. En el Cerro de la Estrella, el Cristo, visiblemente agotado tras cargar una cruz de más de 70 kilos, pronunció las palabras que marcaron el clímax. La multitud, pese al caos previo, se detuvo para observar.

El Viacrucis de Iztapalapa volvió a demostrar su fuerza como expresión cultural y espiritual. Pero también dejó una advertencia clara: cuando una tradición crece y se internacionaliza, la organización debe crecer al mismo ritmo

Artículos relacionados

Artículos recientes