Mientras el país aún digiere los episodios de violencia registrados recientemente en otras entidades, la capital apuesta por anticiparse. La jefa de Gobierno, Clara Brugada, anunció la creación de un gabinete permanente que reunirá a las 16 alcaldías junto con autoridades federales para fortalecer la estrategia de seguridad de cara al Mundial de Futbol 2026.
El objetivo no es menor: garantizar que la ciudad funcione sin sobresaltos durante uno de los eventos más importantes del planeta. Según explicó la mandataria, esta instancia permitirá mantener una coordinación constante entre los distintos niveles de gobierno, tanto en materia de vigilancia como en logística, movilidad e infraestructura.
La decisión llega en un contexto sensible, luego de los hechos violentos ocurridos en Jalisco tras la caída del líder del Cártel Jalisco Nueva Generación. Aun así, Brugada subrayó que la Ciudad de México se mantuvo en calma y que ese mismo nivel de estabilidad será clave para recibir a millones de visitantes.
Más allá del discurso político, la apuesta se sostiene en experiencia previa. La capital ha sido anfitriona de eventos masivos de escala global —desde carreras de Fórmula 1 hasta partidos inaugurales de Copas del Mundo— lo que ha permitido desarrollar capacidades operativas que ahora se pondrán nuevamente a prueba.
Desde la Secretaría de Seguridad Ciudadana se adelantó que ya existe un plan integral de gestión de riesgos, diseñado desde hace meses en conjunto con Protección Civil, para proteger tanto a turistas como a residentes durante los encuentros y actividades paralelas.
El mensaje es claro: el Mundial no solo será una fiesta deportiva, también un examen de gobernanza urbana. Y en ese escenario, la coordinación institucional podría convertirse en el verdadero marcador que defina el éxito del evento.
