El inicio de 2026 no pudo ser más contundente para Isaac del Toro. Su triunfo en el UAE Tour no solo confirmó su gran momento deportivo, también lo impulsó directamente al segundo puesto del ranking mundial de la Unión Ciclista Internacional. En otras palabras: hoy, solo un nombre está por encima del mexicano en el ciclismo internacional.
Hasta finales del año pasado, Del Toro ocupaba la tercera posición, detrás de dos gigantes del pelotón: su compañero Tadej Pogačar y Jonas Vingegaard. Pero el panorama cambió tras su reciente victoria en Emiratos Árabes Unidos, que lo catapultó un escalón más arriba en la clasificación publicada esta semana.
El movimiento no fue menor. El ciclista mexicano desplazó al danés, quien no compite desde finales de 2025 tras una caída y problemas de salud que lo dejaron fuera de varias pruebas clave. Esa ausencia abrió la puerta, pero fue el rendimiento de Del Toro lo que terminó por consolidar el cambio.
La tabla ahora muestra a Pogačar como líder indiscutible, seguido por el mexicano y, en tercer lugar, Vingegaard. Más allá de los números, el ascenso refleja algo más profundo: el talento de Del Toro dejó de ser promesa para convertirse en realidad sostenida.
Lo visto en el Giro de Italia ya no parece un destello aislado, sino parte de una trayectoria en construcción. Su siguiente reto será la Strade Bianche, antes de afrontar uno de los momentos más esperados de su carrera: su debut en el Tour de Francia.
En un deporte históricamente dominado por potencias europeas, el ascenso de Del Toro no solo es personal. También simboliza cómo el ciclismo latinoamericano empieza a pedalear con fuerza propia en la élite mundial.
