Con la cercanía del Día del Amor y la Amistad, el Sistema de Transporte Colectivo Metro lanzó una recomendación poco romántica pero necesaria: evitar el ingreso de globos metálicos o inflados con helio en sus instalaciones.
El motivo no es menor. Estos objetos, aunque parecen inofensivos, pueden convertirse en un riesgo serio si caen a las vías. Su material conductor puede hacer contacto con la barra que alimenta de energía a los trenes —que opera con 750 volts de corriente continua— y provocar cortocircuitos capaces de generar interrupciones en el servicio.
Más allá de una simple advertencia, el llamado busca prevenir retrasos y suspensiones que suelen ocurrir cuando artículos metálicos terminan sobre las vías. No es un problema exclusivo de esta temporada: paraguas, bastones o envolturas brillantes también han causado incidentes similares en el pasado.
La recomendación incluye otro recordatorio clave: nunca descender a las vías bajo ninguna circunstancia. Si algún objeto cae, lo más seguro es solicitar apoyo al personal de seguridad en el andén, quienes cuentan con los protocolos adecuados para recuperarlo sin poner en riesgo a los usuarios ni la operación.
El director del organismo, Adrián Rubalcava Suárez, enfatizó que la seguridad forma parte del trayecto y depende tanto de la infraestructura como del comportamiento de quienes la utilizan.
En fechas donde los detalles suelen volar alto, el mensaje es claro: en el Metro, la mejor muestra de cariño es evitar cualquier objeto que pueda afectar el viaje de miles. Porque a veces, cuidar el trayecto colectivo también es una forma de cuidar a los demás.
