La estrategia del nuevo gobierno federal en materia de salud empieza a tomar forma con proyectos concretos. Uno de los más relevantes es la construcción del Centro de Diagnóstico de Alta Especialidad del Instituto Nacional de Salud de México, una apuesta que busca fortalecer la detección oportuna del cáncer y concentrar servicios clave en la Ciudad de México.
El secretario de Salud, David Kershenobich, explicó que este centro se levantará dentro de las instalaciones de la Comisión Nacional de Bioética, al sur de la capital, en la alcaldía Tlalpan. La obra arrancó formalmente el 12 de enero, aunque por ahora no se ha dado una fecha exacta para su conclusión. Aun así, el anuncio marca un paso importante en la reorganización de los servicios de diagnóstico especializado.
El nuevo complejo estará ubicado en avenida Arenal 134, colonia Arenal Tepepan. Contará con tres equipos PET-CT capaces de realizar hasta 90 estudios diarios para detección de cáncer, además de cinco resonancias magnéticas con una capacidad cercana a los 100 estudios al día. Para agilizar la atención, se habilitarán 20 salas de preparación que permitirán un flujo más eficiente de pacientes.
Uno de los elementos más novedosos será el área de teleconsulta. Desde ahí, pacientes de otros estados podrán enviar sus estudios radiológicos en tiempo real para que especialistas emitan diagnósticos a distancia, reduciendo traslados y tiempos de espera.
Este anuncio llegó acompañado de cifras que el gobierno presume como señales de avance. La presidenta Claudia Sheinbaum destacó un aumento en cirugías y consultas en el sistema público, impulsado por más quirófanos, contratación de especialistas y mayor capacidad hospitalaria. Tan solo el IMSS reportó para 2025 más de 1.7 millones de cirugías y más de 130 millones de consultas, mientras que el ISSSTE y el IMSS-Bienestar también mostraron incrementos relevantes.
El reto, sin embargo, no está solo en construir nuevos centros o presumir números. La verdadera prueba será que estos proyectos se traduzcan en atención oportuna, diagnósticos tempranos y una experiencia médica más humana para millones de personas que siguen esperando que el sistema de salud funcione, ahora sí, a la altura de sus necesidades.
