La investigación por el asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, ocurrido durante el Festival de las Velas, dio un giro clave con la detención de dos personajes que, hasta ahora, se movían fuera del foco público. Omar García Harfuch, titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, confirmó la captura de Samuel “N”, exdirector de Relaciones Públicas y Protocolo del municipio, y de Josué Elogio “N”, conocido como “El Viejito”, quien trabajaba como taxista.
Las detenciones se realizaron los días 8 y 9 de enero en Uruapan, tras un análisis detallado de evidencias y comunicaciones telefónicas. De acuerdo con las autoridades, Samuel “N” habría jugado un papel clave al filtrar información sensible sobre los movimientos del alcalde el día del ataque. Retrasos, horarios de salida y puntos de concentración formaron parte de los datos que, según la investigación, fueron compartidos con Josué Elogio “N”.
Uno de los elementos más relevantes fue una fotografía enviada por Samuel “N” que terminó en un grupo de mensajería encabezado por Jorge Armando “N”, alias “El Licenciado”, señalado como autor intelectual del crimen. Ese mensaje habría servido para confirmar el lugar donde se llevaría a cabo la agresión.
La indagatoria también reveló que el exfuncionario tenía antecedentes penales y que, el día del homicidio, se movió a escasos metros de la escena. Tras la detención del taxista, se realizaron cateos en varios inmuebles donde se aseguraron drogas y equipos de comunicación que fortalecen la línea de investigación.
Ambos detenidos enfrentan cargos por homicidio calificado y lesiones, sumándose a una lista creciente de implicados. El caso deja una reflexión incómoda: cuando la violencia se planea desde dentro, la traición institucional se convierte en el eslabón más peligroso de la cadena criminal.
