A poco más de un año del asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, las investigaciones comienzan a mostrar avances concretos. Así lo informó Omar García Harfuch, titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), al detallar una serie de detenciones vinculadas con el crimen ocurrido en noviembre pasado.
Durante la conferencia matutina encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum en Cuernavaca, García Harfuch aseguró que el caso no se ha detenido y que existen nuevos elementos para seguir desarticulando al grupo responsable. Explicó que las indagatorias se han fortalecido gracias al trabajo conjunto entre autoridades federales y la Fiscalía de Michoacán, bajo un esquema de coordinación permanente.
El funcionario recordó que Víctor Manuel “N”, señalado como autor material del homicidio, murió en el lugar de los hechos. Sin embargo, las investigaciones permitieron reconstruir que no actuó solo. Junto a él llegaron Ramiro “N” y Fernando Josué “N”, quienes también participaron en la planeación del ataque. Ambos fueron encontrados sin vida días después en un tramo carretero del estado.
A partir de estos hechos, las autoridades identificaron un grupo de mensajería utilizado por la célula criminal para seguir los movimientos del alcalde y coordinar el atentado. Ese hallazgo abrió la puerta a nuevas capturas, entre ellas la de “El Licenciado” y Ricardo “N”, quien fungía como taxista al servicio del grupo.
También fue detenido Antonio “N”, alias “El Pelón”, acusado de cohecho y delitos contra la salud, y señalado como reclutador de personas en centros de rehabilitación para integrarlas a actividades criminales. A esta lista se suman Gerardo “N”, capturado el 9 de diciembre, y Alejandro Baruch “N”, alias “KOZ”, detenido el 24 de diciembre en un operativo conjunto.
El mensaje es claro: aunque el crimen sacudió a Uruapan, el caso sigue vivo. La pregunta ahora es si estos avances lograrán no solo castigar a los responsables, sino también romper la red que hizo posible el ataque.
