Siguen renuncias en la Casa Blanca, se va directora de comunicaciones

La directora de comunicaciones, Hope Hicks, se despidió de la Casa Blanca, en su último día de trabajo para el gobierno de Donald Trump.

La partida de la colaboradora de mayor confianza del mandatario, al día siguiente de la partida de otro secretario, puso de manifiesto la incertidumbre persistente entre el personal de la presidencia. Hicks partió por propia voluntad y recibió una despedida afable de Trump a la vista de la prensa.

La despedida a Hicks marcó un fuerte contraste con el trato a David Shulkin, el secretario de Asuntos de Veteranos que fue despedido entre sospechas de violaciones éticas y reemplazado por un médico que no tiene experiencia con el manejo de un departamento gubernamental ni de trabajar con los veteranos.

Mientras los aliados del magnate defendían la designación del contralmirante Ronny Jackson, las miradas se volvían rápidamente hacia otros miembros del gabinete que enfrentan cuestionamientos éticos o tienen relaciones tensas con Trump, incluso el jefe de despacho de la Casa Blanca, John Kelly, cuya influencia fue limitada.

La partida de Hicks provocó inquietud debido a su posición singular en el entorno presidencial. Aunque oficialmente era la directora de comunicaciones, funcionarios de la Casa Blanca decían que era la mano derecha y cancerbero de Trump.

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