ESTADOS UNIDOS, EL REINO DE LAS DROGAS SINTÉTICAS

La industria de drogas de diseño se realiza en miles de laboratorios, producción en masa de metanfetaminas, y habilitada la industria por organizaciones criminales, locales y trasnacionales, así como por ciudadanos en diferentes estados de la Unión Americana.

El Registro Nacional de Laboratorios Clandestinos, elaborado por la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA), a partir de información proporcionada por instituciones de seguridad locales de ese país, indica que entre enero del año 2000 y octubre de 2017, se detectaron 26 mil 473 laboratorios en mil 875 condados.

La información disponible indica que en Missouri hay tres mil 114 laboratorios; Oklahoma tiene dos mil 406; Indiana mil 937; Tennessee, mil 849; Michigan mil 394; Ohio, mil 303; Arkansas, mil 294; Kentucky, mil 198; North Carolina, mil 138; Illinois 965, y Alabama 950. Dichos estados registran el mayor número de lugares detectados en la producción de las drogas de diseño.

Cabe mencionar que la adicción a las metanfetaminas en Estados Unidos comenzó a ser visible a mediados de la década de los 90, a través del incremento de los pacientes que recibieron atención médica por el consumo.

Las adicciones en el país norteamericano continúan en incremento. De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Consumo de Drogas y Salud, elaborada por la Administración de Servicios de Abuso de Sustancias y Salud Mental (SAMHSA, por sus siglas en inglés) en 2014 se detectaron 569 mil consumidores; en 2015, la cifra subió a 897 mil, y en 2016 los números alcanzaron un millón 400 mil de adictos.

La Agencia Antidrogas de Estados Unidos asegura que los cárteles del Golfo, Jalisco Nueva Generación, Zetas y Juárez son los principales productores de las metanfetaminas que se consumen en Estados Unidos, lo cierto es que la producción de las drogas de diseño sigue constante entre los habitantes de ese país a pesar de que desde 2006 se implementó una ley para regular la venta de efedrina, pseudoefedrina, y productos de fenilpropanolamina.

Tan sólo en 2016, de acuerdo con el reporte de la Evaluación Nacional de Amenazas de las Drogas 2017, se detectaron dos mil 989 laboratorios en viviendas, capaces de producir hasta dos onzas (56.699 gramos) de metanfetaminas.

Lo cierto es que para el gobierno de Estados Unidos la heroína y el fentanilo son las dos principales drogas que representan una amenaza para la población de ese país; sin embargo, las metanfetaminas han ganado terreno en los consumidores de drogas.

El problema es real y va en aumento, a pesar de las políticas antidrogas que en los últimos años han implementado desde 1988, cuando el expresidente Ronald Reagan consideró el consumo de drogas en ese país como una “emergencia nacional”, y en la actualidad sigue a través de Donald Trump. (Con información de Excélsior).

Comentarios de Facebook